VEN CON NOSOTROS AL BAÑO…
¡Ven con nosotros al baño!- me sugerían en tono alegre y amistoso… Y yo, que aunque muy inteligente siempre pequé de confiado, como buscando una gota de amistad acudía. Sabía lo que ocurriría después pero, en realidad no tenia alternativa… entramos juntos al baño y empiezo a escuchar mecheros, y antes de que me diera tiempo a mirar atrás para ver que pasaba, sentía el calor del cigarrillo en mi cuello y al oído una voz me decía: si nos pillan te lo apago en el ojo… y ahí estaba yo, guardando la puerta del baño de chicos de instituto y temblando por dentro y por fuera por el temor a que el director bajase en ese momento y nos viera. Nunca ocurrió…
Al dia siguiente, me levantaba, como renovado, con ganas de volver al instituto para ver si hoy había mas suerte. Pero, cuando llegaba, bofetadas en el cogote en lugar de saludos, risas en lugar de apoyo y ridículo en lugar de alegre.
Llega la hora del recreo y no quiero salir al patio me da vergüenza que la gente me vea después de lo que ocurrió cuando llegamos… y a la gente le da vergüenza que le vean conmigo…
Después del recreo más de lo mismo, ¡vamos al baño!...
Clase de dibujo, uno de mis compañeros intenta reírse de mi y me pregunta ¿sabes como se llama la madre del topo? Yo ya sabía que aquello no iba a acabar bien… Topota madre- respondí… Apretando los dientes y con la vena del cuello a punto de estallar este chico me dice: Puta tu madre… nos vemos luego… Y yo, en un intento por salvar mi careto, pregunto… ¿me vas a pegar? En ese momento me levanta la mano y yo le clavo el punzón que estaba usando para dibujar en el espejo… apenas es un roce pero me cuesta 3 días de castigo…
Y así un día tras otro, y otro y otro… desde los 9 añitos.
Y ahora hay que valorar… ¿merece la pena vivir para esto? No, no lo merece, además lo único que estaba consiguiendo es acabar con los nervios de mi madre. Esa gente me parecía cobarde, ¿Por qué a mi que no puedo responderles y no a otro que les puedan plantar cara? Cuando llegaba a casa solo me apetecía ir al fondo del patio, donde estaba enterrado mi viejo pastor alemán (¿saben…? El estaba aquí cuando yo llegue y fue el único amigo que nunca me fallo) y contarle todo a el. El era el único que no se reía de mi cuando le contaba esas cosas. Y para acabar siempre la misma frase:
-No, la culpa no es de ellos, hay gente que nace con la función de ser la piñata con la que se desahogan los demás y además nadie hace nada para evitarlo… estoy destinado a acabar así…
Ahora tengo 22 años, hace tiempo que hui de allí y todo en mi vida a cambiado. Ahora hago feliz a mucha gente con mi trabajo, estudio lo que me gusta y tengo amigos de verdad. Y pensar que ya podría haber muerto cuatro veces…
Pero os sigo contando…
Como decía, para mi, la rutina era lo que para los demás era extraordinario: ir al instituto, pasar unos cuantos de malos ratos, estudiar al llegar a casa y mirar durante horas el cinturón de aquella bata que, cuando estuviera preparado, me ayudaría a pasar al otro lado.
Tenía 15 años, debería estar en la calle disfrutando del buen tiempo con mis colegas y tratando de robarle un beso a una niña y no en mi cuarto escribiendo cartas a nadie para despedirme y deseando tener cojones suficientes para no soltar el cinturón que abrazaría mi cuello en el último instante.
Con 16 años acabe la eso y me cambie de instituto, la termine con unas notas excelentes y eso me hizo pensar en muchas cosas. No era cierto aquel pensamiento en el yo era la piñata. A pesar de lo duro de aquella etapa, lo había superado con creces.
Fue entonces cuando llego Ana Belén, fue como un ángel, era esa amiga que sabes que de verdad es incondicional, que no te va a fallar. Ella cambio mi vida, me enseño que mi vida valía muchas veces más que la de esa gente que no había sabido apreciar mis virtudes y si burlarse de mis defectos. Me demostró que todo aquello había sido mi entrenamiento, que me había hecho más fuerte que cualquier otra persona de mi edad, que podía con todo.
Pero no acabaría ahí la cosa… aun conservaba un grupo de amigos que también consideraba que no me fallarían. Un día, el bus del colegio tuvo una avería y el conductor no tuvo mas remedio que meternos a todos en el mismo. El calor allí dentro era insoportable, la gente abarrotaba el pasillo y las escaleras de ambas puertas y entonces una de esas personas que parecían mis amigos me pidió el móvil; Iban a llamar a la guardia civil para denunciar la situación y, curiosamente, mi móvil era el único que tenia batería y saldo. A los 5 minutos el autobús se detuvo y denunciaron a la empresa por sobrecarga de pasajeros. Evidentemente, el conductor comenzó a interrogarnos uno a uno para tratar de averiguar quién había sido el que hizo la dichosa llamada y al llegar a la amiga que me pidió el móvil esta dijo que había sido yo. Por culpa de mi exceso de confianza, ahora tendría que buscarme la vida para ir a clase durante 2 semanas y, además, volvía a quedarme completamente solo.
Pero, como siempre, ahí estaba Ana Belén, dándome ese empujoncito que me faltaba para seguir adelante. Entonces fue cuando mi vida dio el giro que la cambiaria para siempre. Me había dado cuenta de que es mejor tener un amigo de los buenos que cien de los otros.
Cambie de amigos, me vine a vivir a la costa del sol y, ahora, tengo todo lo que quiero, un trabajo impresionante, una vida llena de experiencias nuevas y solo me rodeo de gente que se que vale la pena.
Ahora, nadie me pregunta que si quiero ir al servicio, no tengo que preocuparme por que me falte nada porque valoro lo que he conseguido mucho más que cualquier otra persona y sé que nada ni nadie va a poder conmigo porque tengo dos cojones que me mantendrán a flote hasta el día en que deje este mundo y me vaya en paz. Si la vida te pone obstáculos, míralos como retos a superar, pues un mal trago lo único que debe conseguir es hacerte más fuerte.
Jose Luis del Valle del Pozo
5 comentarios:
Q VALIENTE ERES, estudio educación y he hecho un curso sobre el bullying, con el paso del tiempo te das cuenta de que los que la gente que quiere joderte es porque ella misma está muy jodida, a mí también me paso algo así. Es una pena que cuando te sucede te de vergüenza contarlo y pienses en el suicidio como si tú fueras el "estorbo", en mi caso yo lo conté desde el primer momento porque sabía en qué situación me encontraba, y ahora valoro mucho lo que tengo, aunque aún me quedan secuelas de miedo típico del "por si acaso". QUE LES DEN POR CULO A TO2!!! JEJEJE que nadie te haga daño porque tú vales igual o más que la gente cobarde y violenta!! La violencia es la solución del ignorante, a mí la gente así no me da miedo, me da PENA!! Y si alguien intenta joderme, ya sé como tener el control de la situación. LA ENVIDIA ES MUY MALA, sobre todo en las chicas. Los tíos sois violentos (la mayoría) por naturaleza, las tías somos unas ENVIDIOSAS y no soportamos a las que consideramos superiores, las tomamos como rivales a eliminar. Es pura biológica y de ahí viene el bulliyng. Un saludo, nos vemos por QUO.
que cada ez seammos mas los que no nos cortemos. Te admiro por haber tenido dos huevos que son dificiles de sacar en momentos como esos. En mi caso, lo he vivido, por desgracia, como algo natural y por eso no lo contaba. mi problema era que no lo entendia, que pensaba que lo merecia, pero hay sacar furzas de donde no las hay y plantarle cara a todo.
Gracias por tu aportacion Iris, un saludo!
Hola!!! te felicito por el valor de contarlo, además por la fortaleza al haber salido del problema solo...
saludos
Muchas Gracias Maria!
Gracias por contar tu experiencia. Te pido permiso para poder utilizarla en nuestras acciones de prevención e intervención desde nuestra asociacion No al Acoso Escolar. http://www.noalacoso.org.
Me alegro mucho de lo bien que te va la vida ahora. Un abrazo.
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